¿Qué reclaman los LGBT+? (por Isaías Lara)

He leído y escuchado que sí cuáles derechos andamos reclamando nosotros los LGBTIQ.
Han dicho que tenemos los mismos derechos y los mismos deberes.
Muy bien, me alegra que pregunten porque aunque sea a manera de reclamo, cuestionan, si alguien que se ha hecho la misma pregunta lee esto, puede darse cuenta entonces de que las cosas no son siempre como los medios o la sociedad se lo dice.


También, nadie ha dicho que queremos más derechos o que no queremos aceptar nuestros deberes.
A lo largo de la historia han existido opresores y oprimidos, y dentro de los oprimidos ha habido muchos que han levantado la cabeza y han luchado por conseguir muchas de las garantías de las que gozamos ahora.

Los derechos humanos no existieron siempre como tal, se firmaron actas de independencia que permitían algunas garantías, los derechos del hombre en Francia, pero es hasta después de terminada la 2da guerra mundial que 'los países' dicen: "puya, bichas, la regamos, miren el desvergue que hemos hecho". Y crean la Declaración universal de los derechos humanos.

Estos derechos son para todos, por el simple hecho de ser humanos, pero, el hecho de que estén escritos en esa declaración o en las constituciones, no significa que se cumplan para todos.
Los afroestadounidenses al sur de Estados Unidos tenían derecho a votar pero los blancos hacían hasta lo imposible para no dejarlos votar. Existía la segregación racial y se supone todos somos iguales ante la ley y algunos dicen que ante dios (el judeo-cristiano).

Las mujeres no siempre pudieron votar. Pero hubo mujeres que empezaron a luchar, a marchar en las calles, a hacer pintas, y muchas murieron para que ahora TÚ, VOS, USTED mujer heterosexual cisgénera, pueda gozar de muchas libertades y sea ahora una abogada, ingeniera, doctora, arquitecta.
El artículo 3 de la Constitución de la República de El Salvador dice que todos somos iguales ante la ley sin excepciones. En la práctica, nos quedan debiendo.

Todos tenemos derecho a la educación, a la salud, al vestuario, a ejercer el voto, a desplazarnos libremente dentro y fuera del país, a expresar nuestra opinión, a una vida DIGNA; y precisamente los derechos humanos son esas garantías y libertades que permiten a una persona vivir dignamente.
Pero, ¿Qué sucede? Si desde niños o niñas nuestra expresión de género no es muy concordante con la de nuestro sexo (aunque no sepamos) comienza el bullying, el desprecio, hasta la negación o la invisibilización.

Muchas veces, para los hombres gays muy femeninos o mujeres lesbianas muy masculinas y para la poblacion trans, los espacios escolares se vuelven tan pero tan hostiles, que deciden irse de la escuela, siendo participes de esa hostilidad los profesores y directores también (Arts. 53-56 garantizan el derecho a la educación). Nos golpean nuestros padres, hermanos, tíos y todos los que se creen en solvencia moral de juzgar y tirar la primera y todas las demás piedras (Nadie deje ser tratado de forma inhumana). Nos echan de nuestras casas por ser gays, lesbianas, bisexuales, trans... Nos echan de nuestros trabajos por ser LGBTIQ, y si nos contratan nos condicionan comportamientos, actitudes, expresiones de género que según ellos no son adecuados. El ambiente se vuelve tan hostil hasta que nos despiden o renunciamos (todo por la maldita homofobia de los jefes y compañeros de trabajo).

El derecho al voto para la población trans ha sido negado aunque no haya nada en el código electoral que lo impida (arts. 7, 9 de Código Electoral no dice nada sobre negar el derecho al voto a la población LGBTIQ). Pero desde que un hombre gay muy femenino o una mujer trans va entrado a un centro de votación, comienzan los silbidos, las murmuras, los abucheos, incluso de las 'autoridades'. ¿Eso es vivir en dignidad? Y no me vengan con que 'no se dan a respetar', porque les puedo dedicar otro texto largo explicándoles muchas cosas sobre eso.

Tenemos derecho a movilizarnos libremente dentro y fuera del país, pero cuando vamos por las calles nos silban, nos abuchean, nos gritan cosas, a otros y otras les han tirado frutas podridas. El derecho está, pero, ¿se cumple? El artículo 8 de la constitución dice que nadie puede privarse de algo que la ley no le prohiba. Si vas a usar la biblia para regir, estás equivocado porque ese libro no forma parte de las leyes de este país; además de que, debes tener mucho cuidado con andar diciendo que hay que cumplir con todo lo que dice la biblia porque podés quedar sin lengua, sin mano y sin verga.

Prohibo terminantemente que comenten con imágenes de textos bíblicos, o con algo que sea referente a la biblia porque yo les puedo salir con algo que no les va a gustar. Si lee la biblia, leala, no le digo que no la haga, pero no me venga a IMPONER a mí un libro y una religión de la cual, gracias al Cristo de Palacaguina, yo ya me liberé.

Si quiere experimentar lo que vivimos como población LGBTIQ por lo menos un día. Le puedo prestar o incluso Miguel Rubio regalaba una camisa que dice: SOY CULERO. Póngasela y salga con ella a las calles... y me cuenta como le va.

Texto escrito por Carlos Lara
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